jueves, 11 de julio de 2013

CUENTOS BREVES X



Caracol, así lo llamaban los pocos que lo conocían, caracol, dado que rara vez salía de su casa. Enroscado en sí mismo, la inseguridad que sentía en él, le impedía abrir esa puerta que lo separaba del mundo exterior. Le costaba superar miedos incomprensibles y asumir audacias desconocidas, por lo tanto solo en ese pequeño mundo, su mundo de fino y transparente material calcáreo, se permitía vivir con un poco de tranquilidad, pero el interior donde mandaba su carácter, el otro mundo que nos complementa se hacía notar y las extrañas inseguridades que atravesaban su mente terminaban por imponerse, entonces allá iba la tranquilidad hecha pedazos y otra vez el miedo  y de nuevo volver al seguro refugio de su caparazón -las cuatro paredes que formaban su casa- se convertía en una necesidad. Así las cosas una tarde -porque en el más solitario de los seres también hay una tarde- decidió romper con su pasado y en su mente rajo el fino cascaron de material calcáreo y se apresto a escapar de él y de su casa…justo ese día, no lo van a creer, fue el día que se trabó la cerradura y no pudo hacerlo.

                                                                     ----o----

El cocinero del restaurant chino que no era chino y si cocinero, puso a cocinar un huevo en agua fría sobre el fuego caliente, pero no tuvo que esperar mucho tiempo para ver surgir del jarro de agua ha medio hervir a una hermosa muchacha, la cual le dijo que por favor le indicara donde se encontraba el dueño del lugar, porque debía tratar una cosa muy delicada con él. El cocinero accedió a su pedido y ella se alejo rápidamente.

                                                                    ----o----

Del centro de un capullo un día como tantos no nació una flor precisamente, sino una joven, desde entonces las flores y las muchachas viven juntas. Lo que nunca se supo a que se debió ese extraño e inusual fenómeno, pero lo cierto, que para una flor no hay nada tan igual que una mujer.

                                                                   ----o----

En el medio del ártico un esquimal, muerto de frio dentro de su Iglú de hielo, giraba velozmente una varilla de hueso de foca, en busca de la chispa milagrosa que prendiera el fuego, pero el milagro fue otro, sin saberlo llegó al centro de la tierra y provocó una explosión, que cambio el clima del mundo y dio origen a los continentes, tal como hoy se los conoce.

                                                                   ----o----

No hay comentarios.:

Publicar un comentario