lunes, 12 de agosto de 2013

CUENTOS BREVES XII




Heráclito lo miro a Parménides y le dijo “El tiempo es un niño que juega con los dados”, este poniéndose de costado, mientras acomodaba su túnica de lino crudo le respondió “Porque el pensar y el ser son una y la misma cosa”

                                                                    ----o----

Había tenido una relación sexual y estaban por salir de la habitación del hotel alojamiento, fue en ese momento -en que ella dejó de ser deseo- que desapareció.

                                                                    ----o----

En una habitación encantada estaba sin saberlo un escritor, cada día surgía del espejo que en ella se encontraba un argumento, que el escritor de inmediato convertía en cuento. Pero un día, del espejo nada más salió, queriendo ver que es lo que pasaba, el escritor preocupado entro en él y nunca más volvió.

                                                                     ----o----

La paloma volaba y el halcón fugitivo voló tras de ella y la mató. El cazador furtivo levanto la vista y al halcón en pleno vuelo abatió, bajando su arma camino unos metros y se encontró con la muerte que se lo llevó.

                                                                     ----o----

Soñó con una hermosa mujer y en el sueño tuvo relaciones sexuales con ella, al despertarse se preocupo mucho, porque no se había cuidado como correspondía en el acto sexual.

                                                                     ----o----

Un hombre y una mujer que eran dos, estaban consientes que si seguían juntos, con el tiempo podía ser tres, cuatro, cinco, seis tantos, como la casualidad quisiera, ante esta situación desorientados decidieron separarse.

                                                                     ----o----

--Nada hay más terrible que un arma en la mano de un loco.
--Si, una locura en la cabeza de un cuerdo.

                                                                     ----o----

--Deseo ser la vos de mi conciencia.
--Que pretensioso, por lo menos trata de tener conciencia.

                                                                     ----o----









sábado, 3 de agosto de 2013

BREVES RELATOS XI



Me da fuego señor. Como al que le pedía era mago este, entregó vivas llamas en las manos del otro que salió corriendo.

                                                                ----o----

Muy pocas flores hay en el mundo, la mayoría son yuyos de diferentes especies que luchan por sobrevivir.

                                                                ----o----

Sobre la larga pared del cementerio y cerca de la puerta del mismo que da a la calle Guzmán, una florista vende sus flores mientras conversa con un hombre, adentro, esas mismas flores reposan sobre el silencio eterno de los que han callado para siempre.

                                                                ----o----

Compungido estaba Monseñor y decidió ir al Templo, a rezar en el, a esas horas de la madrugada la soledad del mismo le haría bien. Dejo sus aposentos y con sigilo para no ser escuchado por nadie, se encamino hacia el Ágora, lentamente fue atravesando los pasillos adornados por esbeltas columnas romanas, que siguiéndolas lo llevarían al interior del mismo una vez allí, ya a la altura del altar, bajo por la escalera de madera de ébano que lo conducía directamente a la larga mesa donde se oficiaba la misa. Parado a un costado de ella y frente a los bancos vacios y silenciosos, donde los fieles se sentaban diariamente para escucharle, recorrió la vista por todo el recinto. Vio los confesionarios, las paredes revestidas de santos y procesiones alegóricas y allá arriba y a lo lejos, el órgano ahora silencioso. Sobre si mismo noto y presintió la imagen de Cristo, esculpida en madera con los brazos extendidos, a media altura, entre las altas bóvedas de la cúpula y los mármoles del suelo, todo ello enmarcado en una escenografía bizantina, de manteles de hilo bordados, altares grandes y pequeños, pulpitos y pilastras, escaleras que subían y bajaban, ramos de hermosas flores que adornaban el amplio espacio donde se dicen los sermones y todo el templo en penumbra, salvo la tenue claridad que le daba la luminosa luna, entrando por los vitraux de las alturas y el allí, en la madrugada de ese día, se sintió Dios y se elevo a los cielos y desapareció de este mundo.

                                                                ----o----

--Llegue al final de mi vida y jamás he amado.
--Empezala de nuevo.

                                                                ----o----


 Quince días sin pausa rompiendo y cavando la tierra dura, hasta que al fin por suerte arribaron en el centro exacto de la habitación, donde seguro se encontraba la caja de caudales. Exhaustos pero felices efectivamente la vieron y corrieron hacia ella, herramientas en mano como expertos cerrajeros, comenzaron a abrirla y no todo fue en vano, porque después de muchos esfuerzos, esta cedió a los forcejeos de ellos y se abrió. Retrocedieron espantados, el tesoro era inmenso pero más aun el conjuro que lo protegía. Aquel de aquellos que tomara posesión del mismo, seria atacado de muerte en el instante que lo haga. Todos se miraron ¿Estarían dispuestos a morir por poseerlo? después de todo ¿Que es la fortuna más que la vida? se dijo uno de ellos y otro respondió, la fortuna sin vida es un vaso vacio, del cual nunca vamos a tomar su contenido. ¿Qué hacemos entonces? dijeron varios, se me ocurre una idea dijo uno que parecía ser el jefe ¿Cuál? le respondieron todos. Que lo resuelva el lector.

                                                                  ----o----

El decía que la china era su esposa y la peruana su empleada y que a la segunda la podía echar si trabajaba mal, pero a la primera no por el vinculo que los unía. Un día de tantos, mientras andaba con su máquina de cortar fiambre, escucho un quejido y vio como su espíritu le reprochaba esos pensamientos, desde entonces cada vez que cortaba fiambre, se le aparecía el espíritu y volvían los reproches, sin saber muy bien qué hacer y cansado de todo esto, al fin un día para volver a cortar fiambre tranquilo, hecho a su mujer y se quedo con la peruana.

                                                                   ----o----