jueves, 27 de junio de 2013

CUENTOS BREVES IX



En la espalda llevaba las marcas del Dragón y en la frente el sello de la Suprema Sabiduría pero al igual que muchos esa mañana, fue a comprar cigarrillos al kiosco de la esquina.

                                                                   ----o----

Para la educación de un mundo líquido hay que echarle harina y hacerlo engrudo.

                                                                   ----o----


Fueron instantes de locura aquellos que creyó verla nuevamente. Su deseo tal vez, o quizás un recurrente recuerdo que volvía una y otra vez en todo momento, como un bálsamo para su no presencia. Apuro el paso, no sabía lo que le estaba pasando, pero se dirigía a un lugar donde posiblemente se lo expliquen, le digan cómo debía hacer para olvidarla y al fin la olvide como debe ser, como debió ser y fue imposible que lo fuera. Se movía por el barrio lentamente, tomando en cuenta las calles, la sucesión de estas y la numeración que pasaba ante sus ojos, dado que era la primera vez que andaba por la zona, nunca antes había estado en ese lugar, pero llevaba anotada consigo la calle y la dirección, así que estaba seguro que en cualquier momento aparecería la casa adonde se encaminaba y así fue, de pronto dio con la calle y la altura de la misma, le indico que dos cuadras más y estaría frente a su destino, al fin le sería revelado el misterio de su vida, de su enamoramiento, de esta pasión que lo perseguía día y noche, de esa mujer que lo dejo. Ya llegaba, cruzó las dos bocacalles que le faltaban y se encontró con una calle de casas bajas y árboles frondosos, lastimosamente lo que nunca pudo encontrar fue la casa adónde iba, porque la dirección que llevaba no existía.

                                                                      ----o----

Se iba a operar de la rodilla y la disyuntiva era comprar o alquilar las muletas, ya que las mismas debía usarlas por dos meses, pero no era una disyuntiva por el dinero que iba a gastar con una u otra decisión, sino como se vería ante la sociedad, concretamente el uso que le iba a dar a sus piernas de aquí en mas ¿Usted que haría? Le pregunto a más de uno y al final se decidió, opto por vivir sin muletas y por lo tanto solo las alquiló.

                                                                      ----o----

Perseguido por un duende misterioso trataba de escapar de el sin mucho éxito. El duende en cuestión, era una réplica de si mismo dentro suyo, que le hablaba constantemente y lo obligaba a repetir todas las cosas que hacía y a tener miedo, de todo aquello que se proponía hacer. Harto ya quiso enfrentarlo pero le fue imposible, porque el duende vivía con él y a través de él, hacia lo que quería.

                                                                       ----o----

Las primeras luces del alba atravesaron la ventana del cuarto del hotel alojamiento y quien pudiera verlo, habría visto a dos hombres abrazados, uno con los pechos operados y el otro, qué decir del otro en estos casos.

                                                                        ----o----

Una sola palabra puede producir una tragedia o la alegría más inmensa, una sola palabra puede ser la causa de todas las desdichas, como la consecuencia de todos los desvelos, tal vez una sola palabra no deba ser pronunciada nunca, pero sin embargo tan afecto a las pocas palabras, el la pronunció y desde entonces, se dio cuenta de su poder y vivió callado.

                                                                        ----o----

Durmiendo tuvo un sueño, soñó que en la casa de su amada se abrazaban ambos en el lecho, pero el sueño se troco en pesadilla cuando se dio cuenta,  que su mujer pensativa y grave lo miraba.

                                                                        ----o----  



 

   

 




No hay comentarios.:

Publicar un comentario